
Cancionero de las Invasiones Inglesas
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Sinopsis:"El amor como la guerra / lo hace el criollo con canciones." En el Plata, los momentos iniciales de eclosión poética estuvieron asociados a conflictos militares: la reconquista de la Colonia del Sacramento (1777), las Invasiones Inglesas y la Reconquista (1806 y 1807),
y el proceso de la Independencia, iniciado en 1810 y culminado en 1824. En estas voces, que se sumaban a un coro común que dio presencia a negros, gauchos, mestizos, mujeres y niños, convivieron lo letrado y lo popular, lo académico y lo callejero. La conciencia de la propia valía, fomentada por la necesidad de defenderse de un invasor aguerrido y experimentado,
alteró la condición pacífica y la aldeana cotidianidad de los porteños. Esa poesía actuó como compañera de los hechos de cada jornada, una crónica viva de aquellos días angustiosos y tensos. Es un caso interesante de apropiamiento: con moldes y fraseos poéticos
españoles, cantaron lo nuestro, lo rioplatense, lo "argentino". Es también una poesía testimonial: los que hablan en verso estuvieron allí. No hablan "de oídas, sino de vista". La conciencia cívica buscó su cauce de expresión para llorar a sus muertos o manifestar el orgullo local. La noble ciudad porteña fue mutando, merced a las voces poéticas que se alzaron en 1806 y 1807, de "un pueblecito que a existir empieza" a ser Troya, Babilonia, Roma, Esparta: ¿Ciudad fiel a toda prueba¿. Todavía resuenan en la
memoria argentina los versos que vienen desde 1806: ¿Al primer cañonazo / de los valientes / huyó Sobremonte / con sus parientes".
y el proceso de la Independencia, iniciado en 1810 y culminado en 1824. En estas voces, que se sumaban a un coro común que dio presencia a negros, gauchos, mestizos, mujeres y niños, convivieron lo letrado y lo popular, lo académico y lo callejero. La conciencia de la propia valía, fomentada por la necesidad de defenderse de un invasor aguerrido y experimentado,
alteró la condición pacífica y la aldeana cotidianidad de los porteños. Esa poesía actuó como compañera de los hechos de cada jornada, una crónica viva de aquellos días angustiosos y tensos. Es un caso interesante de apropiamiento: con moldes y fraseos poéticos
españoles, cantaron lo nuestro, lo rioplatense, lo "argentino". Es también una poesía testimonial: los que hablan en verso estuvieron allí. No hablan "de oídas, sino de vista". La conciencia cívica buscó su cauce de expresión para llorar a sus muertos o manifestar el orgullo local. La noble ciudad porteña fue mutando, merced a las voces poéticas que se alzaron en 1806 y 1807, de "un pueblecito que a existir empieza" a ser Troya, Babilonia, Roma, Esparta: ¿Ciudad fiel a toda prueba¿. Todavía resuenan en la
memoria argentina los versos que vienen desde 1806: ¿Al primer cañonazo / de los valientes / huyó Sobremonte / con sus parientes".
(Gualeguaychú, 1939) es doctor en Letras por la Universidad Nacional de La Plata. Es doctor honoris causa por la Universidad Ricardo Palma, de Perú; y por las universidades nacionales de Tucumán, Salta y Concepción del Uruguay. Es profesor emérito de la Universidad Austral y profesor honorario de la Universidad de Montevideo. Es presidente de la Academia Nacional
de Letras y vicepresidente de la Academia Nacional de Educación, investigador del Conicet y autor de más de cincuenta libros. Podemos citar: Historia de la historiografía literaria argentina, Fray Mocho desconocido, Escritos dispersos de Rubén Darío, Léxico
del mate, Los diccionarios del español de la Argentina, La lengua en las nuevas tecnologías. Ha coordinado el Manual para la lectura inteligente de los medios y, junto con Gabriela Pauer, el Diccionario fraseológico del habla argentina (Emecé, 2010).
(Pergamino, 1982) es licenciada y profesora en Letras y magíster en Lexicografía Hispánica (Real Academia Española). También cursó estudios de posgrado en la Universidad de San Andrés. Obtuvo becas de la Fundación Carolina, de la Agencia Española de Cooperación Internacional y de la Fundación La Nación de la Argentina. Trabaja como investigadora
en el Depar tamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras y en proyectos panhispánicos de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Se desempeñó como auxiliar docente en el nivel universitario y en la actualidad dicta cursos de redacción profesional para abogados de la Defensoría del Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires.
de Letras y vicepresidente de la Academia Nacional de Educación, investigador del Conicet y autor de más de cincuenta libros. Podemos citar: Historia de la historiografía literaria argentina, Fray Mocho desconocido, Escritos dispersos de Rubén Darío, Léxico
del mate, Los diccionarios del español de la Argentina, La lengua en las nuevas tecnologías. Ha coordinado el Manual para la lectura inteligente de los medios y, junto con Gabriela Pauer, el Diccionario fraseológico del habla argentina (Emecé, 2010).
(Pergamino, 1982) es licenciada y profesora en Letras y magíster en Lexicografía Hispánica (Real Academia Española). También cursó estudios de posgrado en la Universidad de San Andrés. Obtuvo becas de la Fundación Carolina, de la Agencia Española de Cooperación Internacional y de la Fundación La Nación de la Argentina. Trabaja como investigadora
en el Depar tamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras y en proyectos panhispánicos de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Se desempeñó como auxiliar docente en el nivel universitario y en la actualidad dicta cursos de redacción profesional para abogados de la Defensoría del Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires.
